FARER, la entidad gremial más representativa del ámbito agropecuario entrerriano que reúne a más de quince rurales, realizó su encuentro mensual el pasado viernes en María Grande. El mismo estuvo encabezado por su titular, Nicasio Tito, quien destacó la alta participación de las rurales y el abordaje de diversos temas inherentes al sector agropecuario.

La importancia y la incumbencia de FARER en el mapa productivo se advierte en las distintas representaciones que posee ante organismos, entidades y mesas: así, participa de FU.CO.FA., INTA, CORUFA, Bancos, Educación Rural, CRA, Entidades empresarias, Trabajo agrario, Legislación e impuestos, Ley ovina y caprina, Ganadería, Lechería, Avicultura y Agricultura, Medio Ambiente, Caminos Rurales y Forestación.

En ese marco, uno de los temas que acaparó mayor interés y debate fue el de la vacunación contra la fiebre aftosa, sobre todo a raíz del precio que fijaron los laboratorios en todo el país para las dosis de la misma.

Dentro de esa temática, desde la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER) remarcaron que “lo primero que queremos dejar claro es que sostenemos enfáticamente que debemos seguir con el status libre de aftosa con vacunación. No hay duda, ni planteo alguno contrario a ese aspecto. Debemos ser responsables y serios en una materia tan importante para la ganadería y para el país”, indicaron.

Desde la entidad gremial puntualizaron que “en la búsqueda de precios más accesibles para los productores a futuro, desde FARER planteamos ante CRA -al igual que otras confederadas- para que interceda ante el SENASA a los efectos de que se modifique la resolución que exige que la vacuna a aplicar sea la tetravalente, ya que existe evidencia que dos de las cuatro cepas que actualmente contiene la vacuna aplicada en Argentina pueden obviarse sin riesgo sanitario, como sucede en otros países. Esta modificación generaría la posibilidad de poder incorporar a la competencia en la venta a laboratorios que hoy realizan vacunas para países vecinos a un precio sustancialmente menor”.

Por último, indicaron que “entendemos que el aumento del valor de la vacuna no se condice con la situación que vienen atravesando los productores ganaderos. La realidad del productor es muy compleja ya que viene atravesando un tiempo muy prolongado de efectos adversos debido a la sequía y a un intervencionismo estatal destructivo”.